Mi vida sin Facebook, version 1.0

Facebook Meh Button #flickr https://flic.kr/p/aoZRoo
Facebook Meh Button, Pic by #flickr toodlepip https://flic.kr/p/aoZRoo

Hace un año cerré mi Facebook y retome lo que mi amigo Francisco Bassols le llama vida 1.0. Abandoné la red social cara de libro donde compartí 7 años de mi vida, desde la graduación de universidad, los inicios de mi vida como profesionista, mi odisea por Barcelona, incluso las fotos de la boda con mi ex, mi paso por Houston y los primeros años de vivir en Nueva York… Uf… Facebook fue testigo de todos esos años llenos de cambios y también me ayudo a mantener contacto con mis compañeros de universidad, mi familia esparcida entre EUA y distintas ciudades de México.

Me permitía conectar con quienes estaban lejos físicamente, el problema comenzó cuando me empezó a alejar de los que si tenía a un lado, cuando la conversación ya no era de dos si no de silencios acompañados por nuestros teléfonos inteligentes que nos permiten tener acceso a la red social en todo momento. Eso aunado a los cambios que estaba enfrentando, y las personas que solo querían asomar la nariz en mi vida sin aportar nada positivo mas que como decimos en mi pueblo “pura mala vibra“.

La verdad es que estaba procrastinando mucho al dedicarle tiempo y esfuerzo en subir fotos donde todos saliéramos bien. Porqué admitámoslo, subes a Facebook la foto donde todos salen bien bonitos y sonrientes. Compartes todo lo que es  alegría y felicidad y dejas los problemas fuera, y si bien cada quien sabe lo que comparte y lo que no comparte, para mi, en una etapa de transición espiritual no era lo más sano.
En este año libre de Facebook, volví a escribir para mi blog que tenía abandonado, creé una plataforma en forma de galería de letras junto a una maravillosa poeta guatemalteca, apoyé a crear una red de contactos para el capítulo de Nueva York de la asociación de ex-alumnos de la universidad donde me gradúe en México, contribuí la aportación de un capital monetario para la creación de programas que apoyan a los mexicanos migrantes de Nueva York, me gané una beca para estudiar sobre “Los nuevos retos de Internet” de ISOC gracias a Mujeres Construyendo, una comunidad de hermosas mujeres que se empoderan digitalmente, me reencontré con amigos a través de viajes o por largas platicas telefónicas, descubrí la practica de yoga y continúe con mis pasatiempos de siempre. Esa es mi vida 1.0., y aunque lista sigue, admito dos cosas. Una es que no todo es porque deje a Facebook y dos que extraño saber de mucha gente, pero lo que más he obtenido de esta experiencia es enfocarme en muchos proyectos que tenía pendientes y reconectar realmente con aquellas personas que no necesitan que les diera ‘Me gusta‘ en sus publicaciones.
Eso funciono para mi, no te sugiero que lo hagas pero si te quiero invitar a replantear tu estrategia en redes sociales y el tiempo que inviertes en ellas, como las usas y si realmente te conectan de la gente por el contrario te desconectan.
Publicado en Mujeres Construyendo el 6 de julio 2015

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En los días de Pascua, dar y recibir

Renovarnos en los días de Pascua para dar y recibir

En los días de Pascua, dar y recibirAyer fue el primer domingo de Pascua y particularmente lo considero el día del amor incondicional. El 14 de febrero se celebra el día del amor romántico, del amor que nos venden en las revistas, en las novelas, en la mercadotecnia de cada día, más que conmemorar a San Valentín se enfoca en la idea distorcionada de lo que creíamos  que era el amor. Pero el día de pascua, más que el día de la resurreción como se celebra en la tradición cristiana, es el día en que debemos recordar la similitud humana que tenemos unos con nuestros semejantes,  que sin importar raza, color, idioma o religión, todos buscamos ser amados. Hablo del amor puro o del amor agape, ese que se da en el dar y recibir, que permite recibir la vulnerabillidad del otro que se entrega totalmente, y la voluntad de dar de regreso, que aunque cuesta, nunca queda en deuda consigo mismo. Se alegra en la premisa del saber que el ser amado existe. No solo me refiero a la relación de dos amantes si no también a la relación interpersonal que nace de la amistad entre dos almas, de la disponibilidad que tienes como persona hacia con el otro, tal como lo menciona Arancha Caballero en su post más reciente ¿Y tú, estás disponible?

La  alegría de saber que el otro existe. (Walter Riso, el psicólogo especialista), sin intentar cambiarlo, aceptándolo, dándole esa misericordia que todos hemos recibido. ¿Cómo no querer dar si me alegro de tu existencia? No soy especialista, y hablo desde mi propia experiencia, confieso que he fallado en la práctica en dejar de amarme a mi misma o hacer a un lado a mi eros en ciertas situaciones para dar paso al agape, pero también es cierto que he amado fielmente hasta endeudarme conmigo misma. Eso no es negociable, una no se puede dar del todo si no recibe, si te quedas en ceros eso no es. Ni con el ser amado, ni con las amistades, es un ejercicio de dar y recibir. Darte a ti misma primero, para ser capaz de darte a los demas, pero también recibir y recibir con alegría. Emancipar el acto de benevolencia entre dos almas que semejantemente se encuentran en el ejercicio de dar y recibir.

No me quiero enfocar en hablar de esas relaciones en las que  solo reina el amor romántico y  como bien dice mi estimada Mariangel Calderón  terminan cuando llegan los problemas,  las luchas de poderes,  los egoísmos exacerbados y luego fin, la ruptura inminente,  los reclamos infinitos y los adioses algunas veces cargados de más ponzoña que la de un político mexicano”  Eso no es.

Dar y recibir. Que en estas semanas de Pascua, que el camino de la paz, de la aceptación, del recordar que no podemos hacer cambiar a nadie y que solo podemos cambiar nosotros mismos, amemos mucho,empezando por amar todo lo que somos incondicionalmente.

Publicado en Mujeres Construyendo el 6 de abril 2015

Renovarnos en los días de Pascua para dar y recibir

Ayer fue el primer domingo de Pascua y particularmente lo considero el día del amor incondicional. El 14 de febrero se celebra el día del amor romántico, del amor que nos venden en las revistas, en las novelas, en la mercadotecnia de cada día, más que conmemorar a San Valentín se enfoca en la idea distorcionada de lo que creíamos  que era el amor. Pero el día de pascua, más que el día de la resurreción como se celebra en la tradición cristiana, es el día en que debemos recordar la similitud humana que tenemos unos con nuestros semejantes,  que sin importar raza, color, idioma o religión, todos buscamos ser amados. Hablo del amor puro o del amor agape, ese que se da en el dar y recibir, que permite recibir la vulnerabillidad del otro que se entrega totalmente, y la voluntad de dar de regreso, que aunque cuesta, nunca queda en deuda consigo mismo. Se alegra en la premisa del saber que el ser amado existe. No solo me refiero a la relación de dos amantes si no también a la relación interpersonal que nace de la amistad entre dos almas, de la disponibilidad que tienes como persona hacia con el otro, tal como lo menciona Arancha Caballero en su post más reciente ¿Y tú, estás disponible?

La  alegría de saber que el otro existe. (Walter Riso, el psicólogo especialista), sin intentar cambiarlo, aceptándolo, dándole esa misericordia que todos hemos recibido. ¿Cómo no querer dar si me alegro de tu existencia? No soy especialista, y hablo desde mi propia experiencia, confieso que he fallado en la práctica en dejar de amarme a mi misma o hacer a un lado a mi eros en ciertas situaciones para dar paso al agape, pero también es cierto que he amado fielmente hasta endeudarme conmigo misma. Eso no es negociable, una no se puede dar del todo si no recibe, si te quedas en ceros eso no es. Ni con el ser amado, ni con las amistades, es un ejercicio de dar y recibir. Darte a ti misma primero, para ser capaz de darte a los demas, pero también recibir y recibir con alegría. Emancipar el acto de benevolencia entre dos almas que semejantemente se encuentran en el ejercicio de dar y recibir.

No me quiero enfocar en hablar de esas relaciones en las que  solo reina el amor romántico y  como bien dice mi estimada Mariangel Calderón  terminan cuando llegan los problemas,  las luchas de poderes,  los egoísmos exacerbados y luego fin, la ruptura inminente,  los reclamos infinitos y los adioses algunas veces cargados de más ponzoña que la de un político mexicano”  Eso no es.

Dar y recibir. Que en estas semanas de Pascua, que el camino de la paz, de la aceptación, del recordar que no podemos hacer cambiar a nadie y que solo podemos cambiar nosotros mismos, amemos mucho,empezando por amar todo lo que somos incondicionalmente.

Publicado en Mujeres Construyendo el 6 de abril 2015